Cupcakes

SIMPLES, pero no por ello menos DELICIOSOS


A menudo una decoración tan simple como una rosa de buttercream es suficiente.

French Macarons


PORQUE NO TODO SON CUPCAKES…

Galletas para tod@s


Tengo que admitir que el tema galletas no es algo que me llamase la atención. O al menos no las galletas decoradas, porque aunque son muy bonitas creo que el fondant o la glasa no aportan sabor y aunque me gustan las cosas bonitas, prefiero las cosas ricas, aunque tengan menos glamour.

Cortadores

Cortadores

La semana pasada nos dimos una vuelta por Ikea y los niños vieron los cortadores de galletas y los querían para hacer galletas en casa… Cómo? Si nosotros lo que hacemos son cupcakes! El caso es que, porque la temática es más bien navideña o porque es tiempo de rebajas, los sets de cortadores estaban rebajados, y eso que nunca han sido muy caros. Así que costaba apenas nada darle un capricho a los niños. (Y esto explica porque uno va a Ikea a comprar una cosa y vuelve con al menos 3 ó 4 más 🙂 ). Lo complicado vendría después a la hora de hacer las galletas en casa.

Decidí buscar una receta de galletas de «confianza». Porque es cierto que en internet se encuentra de todo, pero si no tienes ni idea cuando luego te pones manos a la obra el resultado puede no ser el que esperas. Incluso tengo recetas de galletas en los numerosos libros de cocina. Pero pensé ¿quien es un experto en galletas? ¿Quien puede tener una receta de esas que son infalibles? Y me acordé de las chicas de Mensaje en una galleta. Parece que lo importante para conseguir unas galletas perfectas es la temperatura de la masa y que ésta no tenga aire.

Aquí tenéis el enlace a su receta: http://www.mensajeenunagalleta.com/web/2014/03/galletas-para-decorar-la-receta-definitiva/

Nosotros en concreto usamos las siguientes cantidades:

Ingredientes

Ingredientes

  • 210 gr de mantequilla
  • 150 gr de azúcar glas (glacé)
  • 1 huevo pequeño
  • 1 ½ cucharitas de extracto de vainilla (1 cucharita = 5 ml)
  • ½ cucharita de sal (para darle glamour a la receta usamos sal rosa del Himalaya)
  • 410 gr de harina

Y resumimos el proceso en lo siguiente:

  • Batir ligeramente la mantequilla
  • Añadir azúcar glacé + batir a velocidad baja poco tiempo
  • Añadir huevo + sal + extracto
  • Añadir ½ harina + batir hasta integrar
  • Añadir ½ harina + batir hasta integrar
  • AMASAR UN BUEN RATO
  • Hacer una bolo + enfriar (al menos 2 horas)
  • Estirar la masa con rodillo de niveles o similar (0.5 cm de espesor)
  • Estirar la masa muy fría + volver a enfriar
  • Cortar las galletas + depositar en bandeja de hornear
  • Enfriar de nuevo (nos saltamos este paso más que nada por impaciencia de los niños)
  • Hornear

Si habéis leído la receta sabréis que lo siguiente fue averiguar a qué temperatura y durante cuánto tiempo se hornean las galletas. Así que tras comparar varias recetas llegué a la conclusión de que 175-180 ºC parece ser una temperatura adecuada y que entre 12-14 minutos el tiempo ideal. Si tienes dudas se supone que estarán listas cuando «empiecen a dorarse por abajo». Y por supuesto, dependerá de tu horno, pero si lo conoces bien no deberías llevarte ninguna mala sorpresa.

Nivel casero = palillos chinos

Bola de masa enfriada. Lista para estirar.

El domingo nos decidimos a hacer las galletas. O al menos a intentarlo. Como viene bien explicado en la receta la masa tiene que estar bien fría (una cosa en la que todas las recetas coincidían es que la masa tiene que enfriarse al menos 2 horas en la nevera y en ocasiones toda la noche). Así que preparamos la masa, la metimos en la nevera y nos fuimos de comida dominical familiar. Para cuando volvimos nuestra masa estaba lista para ser estirada. Con la de utensilios reposteros que tenemos no teníamos un rodillo con niveles y aunque lo hubiésemos tenido probablemente habría sido pequeño. Así para dar un grosor uniforme a la masa usamos un rodillo normal y unos palillos chinos.

Palillos chinos = nivel casero.

Palillos chinos = nivel casero.

Estiramos la masa en tres placas e intercalando papel de hornear para evitar que se pegaran unas a otras las colocamos en una bandeja y de vuelta en la nevera, ya que parece que el frío es un factor bastante importante. Allí se quedaron un poco menos de una hora, porque la paciencia de los niños se agotó.

Ahora venía lo divertido de verdad. Coger la masa, usar los cortadores y hornear galletas de verdad. Este fue el resultado: hicimos varias hornadas, dos y media para ser más exactos y salieron muchas muchas galletas (veréis que hay de diferentes tamaños) y están buenísimas. Con los recortes de masa volvimos a hacer una bola, la estiramos y cortamos más galletas. Esta bola no la pusimos en la nevera, así que fue perdiendo frío. Eso no afectó al resultado final, pero tengo que decir que es algo más difícil manejar la masa cuando está más calentita, digamos que se vuelve más maleable y cuesta un poco más trasladar la galleta al tapete de hornear, especialmente si la galleta es grande. Y como veis en las fotos probamos a hornear con tapete de silicona y con papel de hornear. Nosotros no encontramos ninguna diferencia, nos salieron todas las galletas igual.

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Al día siguiente la mayoría de galletas se fue al cole, pero nos quedamos unas cuantas para nosotros. Para conservarlas las pusimos en una lata de galletas, que parece ser el sitio ideal para su conservación y no pasaron de la merienda del lunes.

Con una experiencia así, estamos deseando hornear galletas otra vez. Y ahora que viene el frío y que apetece más quedarse en casa es una actividad muy recomendable para compartir tiempo entre niñ@s y mayores. Ya veréis que no os arrepentís. Saludos a toda@s y hasta la próxima!

Cupcakes de Navidad


Ya sólo me falta hornear unos Cupcakes para hacer el Belén más dulce de esta Navidad.

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Reyes Magos


Es posible que consiga terminar el proyecto navideño. Así va Baltasar. Buen día a tod@s!

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Casi es Navidad…


Cuando comenzó 2014 nunca pensé que casi no tendría tiempo de nada. Me hubiera gustado publicar al menos 1 entrada por mes, pero a la vista está que no ha sido posible. Me he propuesto terminar el año con un proyecto que ideé en Diciembre de 2013. A día de hoy ya tengo a Melchor y a Gaspar. Al resto espero tenerlos listos pronto. Aquí os presento a Melchor cuando estaba casi listo. Hasta pronto!

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Melchor

 

Chocolate blanco y rosas con buttercream de chocolate blanco. Normal y mini.


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Mini Cupcakes … Un detalle para compartir en el cole


Hace tiempo que compré unos mini moldes para hacer mini cupcakes. Y también sus correspondientes cápsulas. Estaba decidida a hornear esos deliciosos dulces en versión «bocado» para ocasiones especiales y también para aquellos que sienten remordimientos por comerse un cupcake entero de tamaño normal… Al pensar en el proceso a seguir «colocar las mini cápsulas en los mini moldes, rellenar las mini cápsulas, hornear ¿por cuánto tiempo? porque está claro que se harían antes, …» se me quitaron todas las ganas y todo el material se quedó guardado en el baúl de los recuerdos, esperando una ocasión que mereciera la pena el esfuerzo. Mirad el tamaño de los mini-moldes, aquí están al lado de las cucharitas de medir de 5ml y 15ml.

ImagenY la ocasión llegó. Alessia cumple hoy 4 años y al preguntarle la semana pasada qué quería llevar al cole para compartir con sus amigos me dijo «cupkeips»… sí ella lo dice así, es una ricura. Pensé entonces en hacer mini-cupcakes, considerando que su tamaño sería ideal para un «aperitivo» para niños en el cole y también para ponérselo fácil a la profesora … nada de cortar tarta , buscar platos y esas cosas. Los mini-cupcakes son raciones listas para repartir y comer… y todo el mundo contento.

Lo mejor del proceso ha sido prepararlos con ella; el martes hicimos las decoraciones y ella disfrutó de lo lindo estirando su fondant, usando los cortadores y por supuesto, haciendo el control de calidad 🙂 Ayer volvió del cole diciendo que le había contado a todos sus amigos que hoy llevaría «cupkeips»…

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Ayer tarde horneamos los cupcakes: el sabor del bizcocho lo elegí yo, de vainilla de Madagascar, un sabor suave y delicado y al que los niñ@s están acostumbrados y el sabor del frosting lo eligió Alessia, de fresa. Elegí la receta para hacer 8 cupcakes normales, estimando que saldrían entre 20 y 24 mini cupcakes dependiendo del tamaño de las cápsulas.

Imagen Opté por usar 2 de los 3 tamaños de mini-cápsulas que tenía y aquí podéis ver el resultado.

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El único inconveniente que quedaba por solucionar era ¿cómo hacer para que ella los transportara y que los cupcakes llegaran intactos al cole? … Pensando, pensando, … dimos con la mejor solución: un cartón de huevos. Ideal porque cabe un mini cupcake en cada hendidura y la tapa deja espacio para que no se estropeen ni la crema ni las decoraciones.

ImagenHoy se ha levantado preguntando dónde estaban sus «cupkeips» y se ha ido entusiasmada al cole al ver su paquetito. Daría cualquier cosa por verles hoy en el cole a través de un agujerito o siendo invisible! Los imagino a todos arremolinados alrededor del paquete eligiendo de mariquitas, abejitas o mariposas y espero sinceramente que les gusten. ImagenAlessia este post va por tí, FELIZ CUMPLEAÑOS TESORO.

Ya casi es PRIMAVERA


Mariquitas...

De como los proyectos tienen identidad propia…


Muchas veces empiezas a diseñar un proyecto de cupcakes y piensas en unos colores, unos diseños, etc.Imagen Te pones manos a la obra y de repente haciendo alguna flor o algún diseño en particular éste no sale. Y  lo vuelves a intentar, y no sale. Y al final cambias y pruebas con otro diseño.

Eso ocurre en multitud de ocasiones y el resultado final no tiene nada que ver con lo que en principio tenías en mente. Y no es que ese día no sepas hacer una flor o un diseño en particular, porque ya los has hecho antes muchas otras veces; en realidad yo creo que los proyectos tienen identidad propia y que esta puede o no coincidir con el diseño que pensaste en principio.   Imagen

Justo eso pasó con el último proyecto; salvo los colores, que sí eran los ideados inicialmente, el resto no tiene nada que ver con la idea original. Pero, el resultado me encantó. No os podéis imaginar la guerra que me dieron esas florecitas; pero claro yo no me di cuenta de que en realidad quedaban mucho mejor con el resto del conjunto que las que intenté hacer hasta en tres ocasiones.

En esta ocasión para un cumpleaños. Y para acertar con el sabor: doble chocolate con buttercream de dulce de leche y vainilla con buttercream de limón y lemoncurd.